viernes, 11 de enero de 2013

Soy aunque no sea

Soy un nadie y un todo
soy un creador amado y odiado
he visto mi cuerpo y mente caer
he sentido el corazón y me he puesto de pie
se que lo que siento es verdadero
todo lo siento y sigo siéndome sincero.
Musa encantadora, Diosa conocedora
encantaste el sol y mi corazón, conociste mi voz
por que a tus brazos yo sucumbo al mirarte
y hoy que los pierdo solo deseo cegarme.
En mi yo me miro y estas tu
me ensañaste la valentía y buscar tu luz
aprendí y aprendo a cada paso que doy
hay piedras que esquivo por que hacia ti voy
yo igual soy piedra que duele y piedra que quiere
una piedra que a ti cubre y el frió repele
mi corazón no es de piedra, lo ablandaste tu mi amor
tomo de tu mano, suavidad completa hecha de algodón.
Tu mirada no me ciega aunque brilla de verdad
veo mi reflejo, veo a ti mi cielo, tu corazón que ocultas
mi corazón anda suelto buscando tu amor
lo huelo como perro, persigue como halcón
pero ahora estoy débil, soy gato chico
pero con garras firmes para tenerte conmigo
Soy un nadie y un todo
soy el Frank que busca su otro
para que le de alivio y cariño a su corazón

By: PintamonO

Amor, un pájaro y yo


 Era un día de aquellos, nostalgia, angustia, pena, conspiración y depresión, una pena de amor, caminaba hacia un no destino, sabía dónde iba pero no lo quería, solo quería huir, pasaron horas y horas y tropecé con una roca, vi tres fotogramas caí, era yo de pequeño, yo graduado de 8° u otra del año pasado, aparecía solo en aquellas imágenes, pero salía feliz, al topar con el suelo y mis pies vi sangre caer, una espina clavada en mi rodilla y lo demás raspado pero sangrando, estaba perdido, solo incomunicado, y lastimado, me preguntaba qué hacer y como pude bajo un árbol me senté y grite por si alguien me escuchaba, era un cerro frondoso pero sin nadie y me preguntaba el por qué, pero despabilé y me pregunte por que llegue ah, en ese momento de caminar todo era música y pensar que hago y debe hacer, para un poco de cariño obtener o simplemente ahora quiero a la tristeza y me lo negaba rotundamente, me bajo una pena, pensaba en todo, se acumulaban mis penas, ver y saber de otras penas y sentirme parte de ella, simplemente me sentía una mierda y como mierda las moscas a mis pies ensangrentados se acercaban y como podía las alejaba y de a pronto se fueron junto al sol y ahí estaba yo con la luna, las estrellas y unos mosquitos, era una soledad humanamente infinita y de tanto pensar sin darme cuenta dormido quede. Al día siguiente al despertar vi un pájaro muy cerca mío y cantaba placentero, cerré los ojos y quieto me quede hasta que el pájaro solo se fue, lo disfrute y sonreí, mire la herida y cicatrizada estaba y vi un sol fuerte dispuesto a acompañarme, me paré y corrí, corría y corría todo seria para alejarme y volver a casa y así fue, pasaron días y días y vivía en una rutina, buscaba y seguía a los pájaros, pero ninguno cantaba igual al de ese día, decidí volver al lugar donde caí a ver si estaba por ahí y busque por muchos alrededores y no lo hallaba, me resigne y decidí devolverme, gire y camine y a los seis pasos tropecé, pero esta vez no había herida alguna y al pararme frente a mí el pájaro estaba y se puso a cantar y una sonrisa en mi cayo. Ese momento aún lo recuerdo y el pájaro a mi patio llego y su ultimo canto me dedico y por si siempre callo, el pájaro seguía su vida y yo la mía, yo llegaba día a día esperanzado que cantara pero no lo hacía y yo le daba comida, migas, pero aun así no cantaba y tan solo mirarlo era una ilusión en mi sonrisa, yo aún seguía esperanzado por la llegada de aquel amor que un día por el miedo huyo y los años pasaron y el pájaro en mi patio seguía, se notaba su vejez, no volaba como antes, un día de abril salí a caminar hacia el mar y veo a ella, una musa, una diosa, al tan solo mirarla fui, corrí, la abrace y la bese, toda una tarde de alegría y a mi casa nos dirigimos, al llegar estaba el pájaro esperándome y silbo un canto nuevo, único, nos miró y al suelo cayo y yo rápidamente fui pero ya era tarde, aquel pájaro murió, uno alegría y un dolor aquel día en mi interior, toda alegría conllevaba a un dolor.